Más allá del medio ambiente: por qué el próximo automóvil europeo podría ser eléctrico

Para vender m√°s autom√≥viles el√©ctricos, los fabricantes de veh√≠culos deben ir m√°s all√° de las apelaciones a las preocupaciones ambientales y comenzar a abordar consideraciones pr√°cticas como la duraci√≥n y el precio de la bater√≠a. Esta es la imagen que surge de un nuevo informe de YouGov sobre la percepci√≥n de los consumidores de los coches el√©ctricos en nueve mercados europeos. La encuesta muestra que, si bien la mitad de los consumidores europeos dice que ayudar al medio ambiente es una raz√≥n para comprar un autom√≥vil el√©ctrico, solo el 6% dice que es la √ļnica raz√≥n.

Y si bien eso significa que la preocupación por el medio ambiente es la mayor motivación individual, dos de las siguientes tres razones más populares son financieras. Un tercio de los encuestados mencionó los menores costos operativos de los automóviles eléctricos y poco más de una cuarta parte dijo que estaban motivados por los incentivos fiscales otorgados a los propietarios de automóviles eléctricos.

La otra cara es que casi dos tercios de los consumidores dijeron que la infraestructura de carga limitada era una barrera para comprar un automóvil eléctrico, el 58% estaba preocupado por la duración de la batería y el 53% estaba preocupado por el costo.

Todo esto sugiere que los fabricantes han transmitido el mensaje medioambiental sobre los coches eléctricos y que la decisión de compra ahora está impulsada por factores similares a los de los vehículos tradicionales. Por ejemplo, casi el 20% de los consumidores dijo que el bajo rendimiento era la razón para no comprar un automóvil eléctrico, mientras que casi el 10% mencionó la falta de automóviles eléctricos en sus marcas favoritas.

Una fracción del mercado

Estas cifras deben considerarse en el contexto del mercado general. Solo el 3% de las personas encuestadas posee un automóvil eléctrico o híbrido, en comparación con poco más de la mitad que posee un automóvil de gasolina y un tercio que posee un diésel.

El n√ļmero relativamente peque√Īo de coches el√©ctricos en las calles, y su relativa novedad, significa una selecci√≥n a√ļn menor disponible de segunda mano, algo que una cuarta parte de los europeos ve como una barrera para comprar. La investigaci√≥n encontr√≥ que esto crea problemas espec√≠ficos en pa√≠ses donde a los consumidores les gusta comprar o alquilar sus autos de segunda mano, como el Reino Unido, donde casi un tercio de los consumidores ven la falta de autos el√©ctricos usados ‚Äč‚Äčcomo un problema.

Sin embargo, YouGov descubrió que la posición de los autos eléctricos en el mercado puede estar a punto de cambiar. A principios de 2020, el 35% de los consumidores estaba pensando en comprar un automóvil de gasolina.

Pero el 30% pensaba en comprar un híbrido y una cuarta parte en comprar un coche eléctrico. Incluso en junio de 2020, cuando el mercado automotriz estaba luchando con la incertidumbre y la desaceleración económica causadas por la pandemia Covid-19, YouGov descubrió que no había cambios en los niveles de consideración a nivel europeo. La encuesta también encontró que casi un tercio de los europeos cree que el automóvil eléctrico es el camino del futuro; El 29% dijo que comprar uno sería una prueba del futuro frente al declive de los motores de combustibles fósiles.

Diferencias nacionales

El informe también revela las diferencias en las actitudes hacia los coches eléctricos en nueve mercados europeos y los factores que probablemente afectarán la decisión de comprar coches eléctricos. Noruega es el mercado más desarrollado de Europa para automóviles eléctricos, impulsado por los incentivos del gobierno noruego para comprar electricidad desde 1990. La mitad de los noruegos están motivados para comprar un automóvil eléctrico a costos operativos más bajos, mientras que el 41% cita los beneficios. impuesto como razón.

Por el contrario, los espa√Īoles est√°n m√°s motivados por el deseo de preparar sus coches para el futuro, y la mitad dice que es una raz√≥n para comprar electricidad. Tambi√©n est√°n m√°s preocupados por la falta de puntos de recarga, y casi tres cuartas partes (71%) dicen que es una barrera para comprar un autom√≥vil el√©ctrico.

Mientras tanto, es más probable que la gente en Suecia se preocupe por el costo de comprar un automóvil eléctrico, y la gente en el Reino Unido está más preocupada por la duración de la batería.

Todo esto muestra que, si bien existe una gran oportunidad para que los automóviles eléctricos aumenten su participación en el mercado europeo, los fabricantes deben abordar no solo las preocupaciones prácticas y financieras de sus clientes potenciales, sino también las preocupaciones ambientales. Analice estas preocupaciones, país por país, para que sus esfuerzos de marketing tengan el mayor efecto.