Por qué deberíamos hablar de comer en las escuelas

¬ŅCome usted comidas? Pens√© que todos lo sab√≠an.

Pero entonces sucedi√≥ algo cuando estaba hablando con uno de mis estudiantes de sexto a√Īo.

Le estaba hablando de lo mucho que disfruto preparando un asado los domingos, cuando una chica cercana mir√≥ a media distancia y lo dijo en voz alta, pero como para s√≠ misma: ¬ęNunca como comidas¬Ľ.

No pod√≠a entender lo que quer√≠a decir porque … quiero decir, estaba viva. ¬ŅC√≥mo podr√≠a comer alguna vez?

Pastando, no comiendo

Hablamos un poco más y descubrimos que lo que quería decir era que todo lo que hacía era pastar.

Ella rara vez – o ¬ęnunca¬Ľ en esa lengua t√≠picamente adolescente extrema – ten√≠a algo que se fusionaba en lo que podr√≠a llamarse una ¬ęcomida¬Ľ.

Este no era un ni√Īo descuidado y, de hecho, cuando ampli√© la discusi√≥n para incluir m√°s estudiantes en la clase, descubr√≠ que su experiencia no era en absoluto inusual.

No me refiero a la preocupación de la clase media por sentarse alrededor de una mesa, aunque creo que es importante. Simplemente hablo de comer.

A partir de ah√≠, comenc√© a prestar m√°s atenci√≥n a lo que com√≠an los estudiantes de sexto a√Īo. A menudo, se iban a la hora del almuerzo y regresaban con una gran bolsa de papas fritas, una gran bolsa de dulces, tal vez una galleta y una botella de un litro de alg√ļn tipo de refresco.

Ahora pude ver lo que realmente era, no solo un refrigerio poco saludable, sino un sustituto de cualquier tipo de comida.

Dramas dietéticos

Luego est√° el mundo de la dieta e incluso la anorexia.

Estos son problemas complicados que pueden explotarse f√°cilmente. Por ejemplo, cuando Kim Kardashian public√≥ una foto de ella en Instagram chupando una piruleta – #suckit – Jameela Jamil respondi√≥ a su publicaci√≥n tuiteando: ¬ęNo. F ** k off. No. Tu terrible y t√≥xica influencia sobre las chicas. ¬ę

¬ŅPorque? Porque la piruleta se vend√≠a como un supresor del apetito, perfecto para cualquier adolescente inseguro, consciente del cuerpo y potencialmente anor√©xico.

Entonces, con los bocadillos compulsivos de un lado y las dietas peligrosas del otro, ¬Ņqu√© est√° pasando?

Comer emocional

La respuesta más obvia es el papel que juega la comida en la regulación de las emociones.

Todos podemos convencernos de que los dolores de las emociones no deseadas son en realidad los dolores del hambre.

Pero el doble golpe de hormonas adolescente en rabia y la inteligencia emocional incipiente pueden convertir este proceso en un nivel febril. Especialmente en tiempos de incertidumbre.

La comida familiar con una r√°pida inyecci√≥n de sal, grasa o az√ļcar ayuda a distraer las emociones intensas, disfrazadas de punzadas de hambre, al menos a corto plazo. Y cuando se acaba el √ļltimo Dorito, pero el dolor sigue ah√≠, puede parecer f√°cilmente que la soluci√≥n obvia es m√°s comida.

Entonces, cuando comience a ganar peso, tendr√° a Kim Kardashian a mano con supresores del apetito a mano.

La comida es ahora una guerra para ganar, no una experiencia humana para disfrutar.

Bienestar del estudiante

En educación, estamos comenzando a darnos cuenta de que vale la pena prestar atención a cómo nos sentimos (el personal y los estudiantes).

Quizás también deberíamos prestar más atención a lo que todos comemos. No juzgar. Pero tenga en cuenta.

Hablaremos con los estudiantes sobre el papel que juega la emoción en la comida. Probablemente todos tengamos nuestros propios ejemplos que podríamos compartir, de abrir el helado cuando tuvimos un día terrible o coma un paquete de papas fritas como sustituto de un almuerzo adecuado.

Encontraremos el humor en ello, al tiempo que abrimos los ojos de los jóvenes a este importante tema.

Y también encontraremos tiempo para compartir nuestro amor por la comida siempre que podamos.

Una vez más, todo se trata de darse cuenta. Se trata de ayudar a los jóvenes que han comenzado a ver la comida como un campo de batalla, o que han dejado de notarlo, a que vuelvan a vivir esta increíble experiencia humana.

Y en ese punto: Maris Pipers es mejor para papas al horno y el jerez realmente resalta su puré sueco.

Aidan Harvey-Craig es profesor de psicología y asesor de estudiantes en una escuela internacional en Malawi. Su libro, 18 trucos de bienestar para estudiantes: uso de los secretos de la psicología para sobrevivir y prosperar, ya está disponible. El tuitea @psicologia