comparativa de afeitadoras

En el mercado actual puedes encontrar diferentes tipos de afeitadoras entre las cuales elegir, dependiendo del tipo de afeitado que buscas. Si quieres conocer los tipos de afeitadoras más comunes, te recomendamos seguir leyendo este artículo.

Diferentes opciones

Cuando se trata de afeitadoras para hombres, puedes encontrar una amplia variedad de marcas, modelos y ofertas entre las cuales elegir. Sin embargo, cuando se trata de realizar una verdadera comparativa de afeitadoras, debes hacerlo de acuerdo a los diferentes tipos que existen, siendo los más comunes:

Dependiendo del área

Existen varios tipos de afeitadoras que se diferencian dependiendo del uso que les vayas a dar. Las afeitadoras corporales poseen una gran potencia para cortar el vello del pecho o del abdomen de forma delicada.

Las afeitadoras para la barba tienen cabezales móviles que se adaptarán a la forma del rostro, facilitando el corte del vello. Puedes encontrar modelos a láminas o rotativas y se fabrican con materiales hipoalergénicos que reducen la irritación en la piel.

Mientras que las de cabezales permiten conseguir diferentes estilos de afeitado, permiten un trabajo intenso sin interrupciones.

Dependiendo de la funcionalidad

Las afeitadoras pueden tener una gran variedad de funcionalidades que las convierten en una buena elección para diferentes tipos de afeitado.

Las diseñadas para pieles sensibles, evitarán la irritación después de diversas pasadas, sus puntas son redondas y sus bordes suavizados para ofrecer mayor comodidad. Sus cuchillas son de acero inoxidable, de esta manera se evitarán las alergias o reacciones en la piel.

Por su parte, las de multifunción tendrás la oportunidad de realizar varios tipos de afeitados al cambiar sus cabezales, desde cortar el pelo, rasurar los vellos o cortar el vello de la nariz.

Otras de las afeitadoras con una función muy útil son las rotativas, cuyas hojas rotan de forma circular, eliminando y cortando el vello sin dolor, se adaptan al rostro y pueden cubrir un área de afeitado más amplia.

Dependiendo de su fuente de energía

Las afeitadoras de cable son las más populares gracias a su gran durabilidad y al uso prolongado que permiten. Además, tienen suficiente cable para tener una mayor libertad de movimiento y su consumo eléctrico no es muy alto.

Las inalámbricas ofrecen aún más libertad de movimiento, funcionan con baterías y podrás llevarlas a cualquier lugar.

Las afeitadoras recargables pueden ser una buena opción si no quieres cambiar baterías, dado que deberás conectarlas a su cable de alimentación durante un tiempo determinado, para así poder usarla a su máxima potencia, ofreciendo un buen rendimiento y durabilidad.

Dependiendo del uso

Por último, las afeitadoras se pueden dividir en las de viaje y en las profesionales. Las primeras son modelos compactos que no ocupan mucho espacio, tienen una gran resistencia y un sistema de seguridad que bloquean las cuchillas.

Los modelos profesionales están diseñados para el uso en barberías o peluquerías, resisten largas e intensas jornadas de trabajo y pueden ser muy versátiles, por lo que conseguirás todo tipo de cortes con ellas.

¿Cómo elegir la indicada?

Hay varios aspectos a considerar al momento de elegir una afeitadora, siendo el principal de todo el precio. Existen modelos bastante caros, usados mayormente a nivel profesional y otros más económicos, con buenas prestaciones que van perfectos para el uso doméstico.

También debes tener en cuenta la marca, procura comprar de las más conocidas, como Braun, Philips, Panasonic o Wahl, esto te garantizará materiales de calidad y una funcionalidad óptima durante el afeitado. 

Si vas a elegir modelos inalámbricos, debes tener en cuenta la duración de su batería, mientras mayor sea, más tiempo de afeitado tendrás.

Ten en cuenta el tamaño de la afeitadora, por lo general sus diseños son ergonómicos, gracias a esto se manejan con más facilidad. Por último se encuentra su resistencia al agua, dado que si la utilizas dentro del baño y entra en contacto con el agua, debe ser capaz de resistir, evitando así que se pueda dañar y dejar de funcionar.